domingo, 11 de enero de 2009

La agenda a la que le faltaban dos semanas

Después de mostrarnos su monumental agenda -versión poket-, Gise sentenció triste y deprimida: "Le faltan dos semanas del año... no sé qué voy a hacer". Ante la atónita mirada del grupo, Gise decidió hacer valer sus derechos de consumidora y llamó a la empresa para que le devuelvan sus dos semanas.
Increíblemente funcionó.
Dos días después del reclamo, una moto le dejó una agenda nueva... el mejor modelo de la colección. Digamos que por las dos semanas anuladas, Gise consiguió convertir sus 12 pesos en 48 en menos de dos días. Todo un lujo.
Pero la situación se tornó complicada cuando ambas pusimos las agendas sobre la mesa. "Definitivamente vos sí que sos una persona ocupada", deslizó Gi al ver mi semana. "Definitivamente vos sí que estás de vacaciones", le respondí al notar que sólo tenía una actividad programada -a la cual ni siquiera asistió-.
A continuación, la evidencia.

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