sábado, 20 de junio de 2009

Confesión culposa #1

Cuando arranca el carnaval carioca, tiendo a sentir vergüenza ajena.

7 comentarios:

Juli dijo...

jajajaja
doy fe
MALA ONDA!

Luciana B dijo...

Creo que a todos en algún punto nos pasa eso. El tema es embriagarte. Las cosas se ven desde otra perspectiva menos racional.

Ale dijo...

No hay nada mejor que el carnaval carioca che, que aburrida!

Nico dijo...

Daleeee si te gusta la zanahoria gigante y las pelucas de colores!!!

¿NO?

ja, sí... si lo ves desde lejos da verguenza, pero en el baile.. uno baila!

Loca_Sola dijo...

el carnaval carioca está justamente organizado para un horario una en que la gente está tan en pedo que no siente ni verguenza ajena ni propia.
sino, la tia abuela nelly no se pondría un sombrero en forma de banana
eso si, viste que el cotillón viene cada vez mas sofisticado?..

m. dijo...

Juli: mala onda sería que me siente en una mesa y mire con desprecio a la gente. Simplemente me quedo en un rincón abrazada a alguna botella de alcohol o disfrutando la compañía de alguien.
Sola: muchas veces adelantan demasiado el horario y sin previo aviso te agarran de atrás invitándote a que lideres un trencito circular poblado de gente disfrazada. Asumo que ver a la “tía abuela Nelly” con un sombrero ridículo me puede llegar a robar un dejo de carcajada, pero sigo prefiriéndola sentada en una mesa quejándose por el libertinaje de la nueva camada femenina de la familia. Y sí, el cotillón es un tema aparte. Pero ojo, estuve pateando mucho Once –cursaba periodismo en el corazón del mismo- y te puedo decir que hay un par de jocosidades divertidas pero caras. Lo que llega a la fiesta siempre es el cotillón pedorro.

Male dijo...

Ya te voy a empedar de lo lindo y te vas a abrazar a una matraca gigante