jueves, 2 de julio de 2009

El frío no ayuda...


“Es la época del año”, sentenciamos casi al unísono después de haber empleado los últimos veinte minutos para descargar todo tipo de frustraciones. El amor, el trabajo, los amigos, los eternos ex, lo que uno quería de la vida, lo que uno hace de su vida, lo que uno sueña, lo que uno alcanza, lo que uno quiere y no tiene. Sí, en esta época del año –no me pregunten por qué- una importante cantidad de personas nos replanteamos absolutamente todo. Desde la marca de dentífrico que usamos hasta si deberíamos presentar una indeclinable renuncia.

No sé si es el frío, la cama fría, la cantidad de café que injerimos o el simple malestar de ser fumador en una ciudad PRO que se volvió anti tabaco en pleno invierno. No sé si se debe a que es una época de balances o a que uno se da cuenta que otro año se le escapa y se encuentra lejos, muy lejos, de haber cumplido alguno de los benditos objetivos que uno se puso cuando brindó con champagne –en el mejor de los casos- y festejó el comienzo de otro año.

Me van a discutir que soy joven y que me queda mucho por vivir. No reniego de absolutamente nada de eso. Pero los años pasan volando –frase hecha si la hay- y de pronto uno se da cuenta de que ya tiene un título, que va por otro, que la “incipiente carrera profesional” ya tiene media década de existencia, que hace mucho que no se toma vacaciones, que no recuerda la última vez que pasó un invierno sin tener que leer la obra completa de Marx –aplica sólo para los estudiantes de la UBA- o que sus preocupaciones pasan más por firmar el recibo de sueldo que por planificar esos fantásticos viajes a Europa con amigos o pareja.

Es la época del año, sin lugar a dudas. Es el frío que se filtra por la ventana del tren en pleno viaje a la oficina. Es entrar de día y salir de noche. Es sentir que uno pierde el tiempo encerrado en un submundo que lejos está de regirse por las normas de la sociedad en su conjunto. Es sonreír sólo cuando recuerda que es julio y que cobrará medio aguinaldo. Es saber, bien en el fondo, que el tiempo pasa.

8 comentarios:

Ale dijo...

Es la epoca del año sin lugar a dudas, a todos nos pasa. no se si es el frio o que justo estamos a mitad de año, pero si hacemos un ranking de divorcios te aseguro que julio es el mes clave

Carlos dijo...

Upa estamos melancolicas mendy?
ya te dije, tenes 21 años y te podes dar el lujo de hacer cosas que uno a los treinta y largos y con dos niños a cuestas no puede.
No dejes de hacer cosas porque creeme que te vas a arrepentir,

Carlos dijo...

Upa estamos melancolicas mendy?
ya te dije, tenes 21 años y te podes dar el lujo de hacer cosas que uno a los treinta y largos y con dos niños a cuestas no puede.
No dejes de hacer cosas porque creeme que te vas a arrepentir,

Juli dijo...

Definitivamente te voy a obligar a que tomemos unas copas el viernes, a ver si asi con medio litro de alcohol en sangre te dejas de pensar en el tiempo y en lo que cumplis o no cumplis. relax, como vos siempre decis. siempre habra un año nuevo para fantasear con la idea de largar todo e irte de mochilera por el mundo

Maru dijo...

Sin lugar a dudas es la epoca del año, no te quemes la cabeza. Disfruta y let it be

Luciana B dijo...

Ay enana, estoy exactamente en la misma situacion... deberia existir licencia por frustracion laboral

Anónimo dijo...

fumate un porro y listo, que tanto drama? ese es el problema de haber leido tanta filosofia

Hernán dijo...

Vos poné la nasta, yo llevo las antorchas. There will be fire.