miércoles, 10 de febrero de 2010

EXTRACTO DE LA ENTREVISTA CON CARLOS BAYALA

Una agencia con sello propio

Carlos Bayala responde a algunas críticas hacia Madre y explica el extraño fenómeno de su éxito. A continuación, un extracto de la nota con quien fuera uno de los destacados 2009 de Adlatina.

En sólo tres años, la agencia Mother supo cautivar tanto a los clientes como a sus propios colegas. Y, según algunos, es uno de los pocos lugares en los que se cocina el futuro de la comunicación publicitaria. Mucho se dice, mucho se pregunta y mucho se rumorea. Sin embargo, la agencia liderada creativamente por Carlos Bayala logró justificar su gran desembarco con trabajos que hablan por sí solos. “Hace cuatro años pensábamos que lo más importante que podríamos generar con Madre era una cultura en la que la publicidad pudiera ser pensada, procesada y transmitida de una manera especial. Una manera imaginativa, sincera y transparente de encarar este negocio”.


La dinámica de trabajo y el taller mecánico

Habiendo eliminado las burocracias administrativas, la agencia se encontraba frente al desafío de los clientes. “Madre no funciona sola, funciona con el cliente. A veces comparo a la agencia con esos talleres mecánicos en los que el dueño habla tres horas del cigüeñal que desarmó y, aunque a uno no le importe el tema, él lo hace con la voluntad de explicar qué arregló, por qué lo hizo y por qué está pidiendo todo ese dinero. Bueno: Madre es ese taller mecánico”. Con una modalidad de trabajo no muy difundida dentro del mundo publicitario, la agencia apuntó a aquellos clientes que estuvieran dispuestos no sólo a escuchar sino también a arremangarse y ensuciarse un poco. “Para un cliente, este es un lugar difícil porque le exige mucho y le reclama su propia creatividad. En la actualidad, ninguno de nuestros clientes nos resulta un compromiso para mantener la estructura y eso es fundamental porque nos permite poder decirle no a un pedido de un cliente que no nos convence”.

Los trabajos, elogiados en los festivales más respetados del ambiente, generan polémica entre los actores del mercado publicitario. Consciente sobre el tema, Bayala dispara: “A veces me preguntan cómo hacemos para que los clientes compren las bandas musicales originales o estupideces como que fue la agencia quien compró los derechos de la música de las primeras campañas de Exquisita. Esto me parece tanto un insulto a nosotros como al cliente, porque supone que son tontos y que no entienden que una banda original bien puesta, expresada y defendida no va a ser aprobada”. Pero más allá de la inteligencia de los clientes, el creativo destaca el enfoque comercial de la agencia: “Los clientes entienden la elección porque nos encargamos de explicarlo. El punto de discusión es hacia dónde vamos con nuestro negocio –subraya-. Lo importante del trabajo con Madre es que no vamos a discutir ‘boludeces’ y que vamos a hacernos cargo de hablar de lo difícil primero y con muchas ganas. Luego, los detalles se convierten en detalles y cada uno está demasiado ocupado con su trabajo como para perder tiempo cambiando un color de fondo o peleando por una tipografía”.


Fuente: Adlatina

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