martes, 11 de mayo de 2010

Hombres, ¿cómo funciona la mente de una mujer en "esos días"?


Negarlo es caer en un lugar común. Alteradas por las hormonas o por la vida, solemos atravesar por distintos períodos en donde el mal humor y la sinceridad nos condenan. A continuación, un listado que muestra las dos caras de la luna.

Cuando él pregunta si puede dejar su cepillo de dientes en tu baño
Respuesta normal: “Está todo bien”.
Respuesta hormonal: “No sé, fijate… meditalo”.

Cuando él te propone ir al cine
Respuesta normal: “Preferiría no ir a ver una de acción”.
Respuesta hormonal: “¿Vos te pensás que yo me vestí así para ir a ver a dos pelotudos cagarse a tiros? Estás muy equivocado chiquito”.

Cuando una se manda una cagada
Respuesta normal: “Perdón, me equivoqué”.
Respuesta hormonal: “Y bueno, no puedo estar en todo. Perdoname flaco”.

Cuando el susodicho en cuestión tarda mucho en pedir tu número
Respuesta normal: “Sí, anotá”.
Respuesta hormonal: “Y dale, total tus tiempos son…”.

Cuando el susodicho en cuestión llega tarde sin avisar
Respuesta normal: “Cuando es así avisame”.
Respuesta hormonal: “¿Vos sos conciente de que llamé a los hospitales, a las morgues e inclusive prendí Crónica para saber si estabas vivo?”.

Cuando una cocina como el reverendo tujes
Respuesta normal: “Sí, me salió un poco quemada la carne”.
Respuesta hormonal: “¿Qué te pensás que soy? ¿Doña Petrona? Te hubieses ido a comer a la parrilla de la esquina”.

Cuando él cocina el pollo crudo (clásica)
Respuesta normal: “Está muy rico, lo sacaste un poco rápido”.
Respuesta hormonal: “Roberto, una pluma más y bailo en Vedettísima”.

Cuando él te cancela una salida para ir a jugar con sus amigos
Respuesta normal: “Andá tranquilo al partido con los chicos”.
Respuesta hormonal: “Fútbol 5, ahora le dicen fútbol 5”.

Mirando un partido de fútbol
Respuesta normal: “Sí, está interesante”
Respuesta hormonal: “22 boludos corriendo atrás de una pelota y ninguno es capaz de meter un gol, un bendito gol”.

Cuando él quiere grabarse
Respuesta normal: “Puede ser, mejor dejamelo pensar un poquito”.
Respuesta hormonal: “Pero, ¿quién te pensás que soy? ¿Wanda Nara?”.

Cuando la siempre copada compañera de trabajo le hace un regalo
Respuesta normal: “Mirá que generosa”
Respuesta hormonal: “Genial, ya tenemos el regalo de navidad para tu vieja”.

Cuando él pregunta si una está en esos días
Respuesta normal: “Es un mito”
Respuesta hormonal: “No me pongo de mal humor por las hormonas, me pongo de mal humor por tus preguntas pelotudas”.

Cuando él quiere un hijo
Respuesta normal: “Podemos hablarlo, ¿no?”
Respuesta hormonal: “Antes de procrear un engendro como vos mejor voy y me ligo las trompas”.

Cuando un amigo lo llama por decimoctava vez
Respuesta normal: “Te llamó tu amigo, el que estaba medio deprimido”.
Respuesta hormonal: “Te llamó ochenta veces el cornudo”.

Cuando él cuenta un chiste muy malo
Respuesta normal: (risa de compromiso)
Respuesta hormonal: “Bancá que busco la cámara. Me dijeron que en YouTube estaban buscando un nuevo pelotudo de turno”.

Cuando después del encuentro, él te mira buscando una evaluación
Respuesta normal: "Si sabés que estuviste bien".
Respuesta hormonal: "¿Encima querés que te aplauda?".

Cuando él se gastó el aguinaldo en la Play 3
Respuesta normal: “¿Dónde pensás poner eso?”.
Respuesta hormonal: “Menos mal que no cobraste la herencia de tu abuelo porque si no ibas y te comprabas un pelotero”.

2 comentarios:

Pablo Kolyvakis dijo...

Esta es muy graciosa: “Menos mal que no cobraste la herencia de tu abuelo porque si no ibas y te comprabas un pelotero”.

Pero esta, fue utilizada por el género femenino en más de una oportunidad: “No me pongo de mal humor por las hormonas, me pongo de mal humor por tus preguntas pelotudas”.

Marcelo Metayer dijo...

¿Vedettísima? Eso es muy, muy viejo...