miércoles, 21 de julio de 2010

Con ustedes, la Hippa

A Hippa la conocí, como corresponde, en la UBA. El primer recuerdo que tengo de ella fue en la segunda clase cuando “la chica del mate” se convirtió en la hacedora de uno de los análisis más profundos que se habían dado en la clase. Esos que denotan que el susodicho no sólo leyó el texto sino que también lo “apropió”, terminología propia de la ya recibida educadora social.

Paulatinamente nos fuimos acercando. Quizás por su alentadora cebada de mates y quizás porque conforme la cursada fue avanzando, pocos seguimos en carrera. Un día, previo al primer parcial, ambas nos encontramos hablando con una de las docentes de la cursada. El objetivo, claramente, era saber si entraba o no el bendito texto de Estado de Aznar.

Ahí, Hippa se enteró que yo cursaba periodismo –todavía no trabajaba en forma regular- y me comentó que su novio, Her –actual dupla de quien les escribe- también lo hacía. Teniendo en cuenta que TEA no es la UBA pero que tampoco es un curso de corte y confección, le respondí que no había chance de que lo conociera, en especial porque yo cursaba a la tarde y él lo hacía a la noche.

Nos despedimos con la promesa de juntarnos una hora antes en la puerta de la sede para repasar juntas. Para sorpresa de ambas, cumplí con el horario pautado y nos dispusimos a vaticinar posibles preguntas del examen. Todo, claro, acompañado de sus mates y del recuerdo –aquí aparece Gise- de la tan polémica frase de unas compañeras de cursada que nos adosaría el mote de “Bolches”: “El comunismo genera mediocridad”.

Allí, ella sacó su cuaderno. En él, se podía ver la caricatura de Her, personaje que reconocí al instante porque mi dupla –sí, me da mucho orgullo decirlo- sobresalía en la materia que todo primer año de TEA comparte en Paseo la Plaza. Para los no entendidos: hablamos de casi quinientas personas. “Es el chico barbudo tira piedras”, le dije y ella, gran conocedora de su pareja, me retrucó: “Claramente estamos hablando de la misma persona”.

La cursada terminó. Hippa y yo promocionamos con honores. La relación, por la que ninguna apostaba, se fue afianzando para sorpresa inclusive de nosotras mismas. Ella en Puan, yo en Sociales. Ella en la Tecni, yo en TEA. Ella en Casa Niño, yo en diferentes redacciones. Así, nuestros caminos empeñados en bifurcarse se siguieron afianzando.

Hippa es hippie. Pacífica. Tiene el don de la palabra y la habilidad para escuchar con atención. Es una dadora constante de consejos porque me conoce como pocos. Reconoce en mi mirada todos mis estados de ánimo, incluso esos que me empeño en reprimir. Es la que me deja volar pero la que también me recuerda que, abajo, está la realidad que me espera.

Silvi transmite paz y seguridad. Su aprobación es necesaria porque, de nuevo, me conoce como pocos. Sus “si te hace feliz” se convirtieron en una constante al igual que su capacidad para quedarse dormida en cualquier recoveco calentito que encuentra.

Cuenta con mi siempre renovada admiración. Sueña con una sociedad justa y pelea por eso. Cree en el cambio, no se dejó vencer y entrega toda su energía a esa convicción. Aunque, a veces, también es bueno regalarse momentos de tela, arte y ocio. Ella lo sabe y está en camino a encontrar su propio equilibrio.

Con Hippa no hacen falta las palabras ni hay comentarios incómodos. Es una de las pocas personas que puede, desde la autoridad que le otorgué, decirme las cosas más crudas con su siempre dulce tono de voz. Está librándose de sus propias ataduras pero conserva, para deleite de los que la rodeamos, su luz.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena onda tu compañera de casa.

Paulo

Hernán dijo...

Van a ser un dúo dinamita, vos y mi compañera en un PH. Y es sumamente tierno lo que escribiste!

Hernán dijo...

Van a ser un dúo dinamita, vos y mi compañera en un PH. Y es sumamente tierno lo que escribiste!

Silhippie dijo...

Me mori de amor... cuando nos casamos??? Lo que habra pensado hoy la gente en el subte, jajaja!
Amiga, te adoro, prometo que en los momentos que no me duerma nos vamos a divertir mucho!!!
Lo que logra el mate, no?
Y sabe que me encanta compartir todo este crecimiento con vos!!! Ya ningun arquitecto ni rejas van a impedir que en un mes estemos con el pinguinito invitando a todo aquel que quiera a pasar a nuestra acogedora morada!!!

Silhippie dijo...

puede ser que el blog rechace mis comentarios???
probablemente se me pierda lo que te acabo de escribir, pero la esencia, que es lo importante, era que te adoro, que saques mas tu costado tierno porque conquistas a cualquiera, y que nos vamos a divertir mucho entre mate a mate!!!
(ahora con la nueva ley todo se puede malinterpretar...)
a los lectores y amigos, los esperamos con las puertas abiertas!! Puede que me encuentren dormida (y no se ofendan si es así, no es personal) pero si no los esperaremos con mate, fideos, tartas y juegos de mesa!
Te adoro concu!

io. dijo...

Paulo: gracias, es definitivamente una genia!
Dupla: claramente vamos a hacer explotar Villa Ortuzar!
Hippa/Concu: no sabés lo que feliz que fui hoy cuando finalmente compramos la tartera y a Aníbal, claro, nuestro pingüino decorativo. A veces salgo del personaje y me pongo en tierna, pero el ejercicio diario me sigue costando mucho, quizás en un par de meses esté un poco más hippalizada y abrace a todo el mundo! En tanto, celebro el encuentro y ya estoy bajando recetas para hacer tartas!
Lectores: están invitadísimos a tocar el timbre cuando anden dando vueltas por la zona. Eso sí, si ni Hippa ni yo estamos en casa, toquen igual que les abre Gise!

Luciana B dijo...

Ay ay ay ya la quiero conocer a hippa, cuándo hacen la gran fiesta gran de inauguración?