sábado, 18 de diciembre de 2010

Vamos

Vamos, te digo que sí. Agarremos la ruta. Pasame a buscar en quince. No, mejor en veinte. Ok, en una hora. Dale. En una hora estoy abajo, con la casa completamente cerrada y un bolso de mano. Apaguemos los celulares, calentemos el agua y tengamos un rapto de locura irresponsable. Dale, vamos. Salgamos ya de la ciudad. Llevame a cualquier lado, pero no me digas a dónde vamos.

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