sábado, 7 de mayo de 2011

Bailanta

Me gusta menear al ritmo de la cumbia que suena en el lugar. No me perturba el aroma fétido de los cuerpos transpirados que nos rodean. Tampoco el olor a cerveza barata en vasos de plástico. De hecho, me encienden. Vos, yo y la pista de baile que emerge como un escenario en el que nos sentimos locales. El compás se impone. Los movimientos acompañan. Tu mano, mi cintura y la noche que recién arranca.

1 comentario:

Nico dijo...

¿Me parece o el blog está muy subido de tono?