lunes, 2 de mayo de 2011

Soy guarra, sofisticadamente guarra

Literatura, ¿será?


¿Cómo se dice? ¿Y qué se responde? ¿Quién te enseñó a hablar así?
Todavía me puedo ver sentada en la mesa, con mi corte carré y mis faltantes paletas. Los pies ni siquiera llegaban al piso, tambaleaban durante toda la ceremonia de la cena y, cuando la charla se convertía en una cátedra de buenos usos y costumbres, se cruzaban desde el tobillo, como una verdadera señorita.

Soy guarra, sofisticadamente desenfadada a la hora de elegir eufemismos para referirme al acto sexual o para relatar encuentros furtivos, propios de una callejera. Tuve que serlo, tuve que desarrollar un costado reo para contrastar con los relucientes pisos de mármol de mi madre. Un punto negro, una manchita difícil de sacar. De esas que terminan ocultas bajo algún adorno o alfombra de estilo.

Conozco al pie de la letra las normas para poner una mesa “como se debe”. Sé evitar las preguntas incómodas con una mueca inocente y suspicaz. Me gusta tener mis uñas impecables, el maquillaje justo y necesario, el pelo acomodado y la ropa firme, planchada y siempre limpia. El tapado corte inglés, las botas de cuero, un pañuelo de seda y una boina estilo francés. Nunca falta, por supuesto, el perfume de freeshop. Pero me gusta, me fascina, me atrae, me seduce, me hipnotiza, me embelesa y me sugestiona una buena nalgada en el momento preciso.

8 comentarios:

Alejandro dijo...

Volviste enana!!!!
Brindo por tu regreso y espero que nos sigas sorprendiendo con tus textos. Salud.

Nico dijo...

El otro día vi a una chica muy parecida a vos por Constitución. Descarté la posibilidad de que fueras vos y seguí caminando. Así, como si nada.

manu. dijo...

No te quiero desilusionar, pero existe una gran posibilidad de que haya sido yo quien caminaba por allí. Saludos amigo, todavía te debo el tinto en el #ph

Yo, Martín dijo...

¡Cómo me colgaste en Puán Mendy!

Leo dijo...

Me gusto llamarte a la madrugada, que no me mandaras al carajo porque te tenés que levantar temprano, que me contaras en qué anda tu vida, que te hayas separado del último psycho, que estes actualizando el blog y que vuelvas a taller literario. Me hiciste feliz.

joAco dijo...

**botas.


En la última oración, según mi experiencia, deberías empezar con "Por lo que", en lugar de "Pero".

Ser sofisticada es sólo la contracara del ser guarra, he tenido la suerte de aprehender, y uno después escucha simplismos cómo "las tímidas son las más putas", y se ríe.

Nadie Nunca Nada.- dijo...

Si comemos con seis cubiertos, me hablás en francés, te tapás la boca para comer y no dejás que te dé una nalgada.
Sos Mirtha Legrand. En un cuerpo de niña.
Celebro esa nalgada bien puesta.-

El Terco dijo...

sí, es. Literatura erotica. Hundo mi cara en ella.