Hay cosas que no comprendo. Por ejemplo cuando se prefiere la sumisión, a una mente pensante que racionalice y ejecute sus acciones libremente.
Pero, debe ser que a veces una mujer que piensa, habla poco y se desenvuelve por sí misma, da miedo. Sobretodo cuando no puede ser manejada a gusto. A veces prefieren a la señorita que tira burbujitas, ve el mundo desde una óptica rosa y violeta, y se límita a preguntar que es un off-side (si tiene curiosidad, y en plenos minutos adicionales) o sino simplemente a pronunciar: "Pero, ¿por qué ese arquero usa pantalones largos, no se juega con pantaloncitos cortos?".
Saliendo del tema futbolístico, tan detestado por algunas mujeres (mi opinión personal es por que no lo entienden, si lo hicieran se darían cuenta que es una de las cosas más lindas del fucking universo).
¿Por qué las mujeres reclaman tanto? ¿Por qué simplemente no aceptan que hay ciertas cosas que tienen que respetar del otro, y que por haberlo 'idealizado', no deja de tener defectos, no deja de preferir un control remoto a escuchar planteos, y reproches a veces incompresibles hasta por mí misma?
No es tan díficil ser mujer y estar conforme con lo que se tiene/eligió. Si así no fuere, ¿de qué sirve? Mejor cambiar y esperar a alguien con quien puedan hablar de moda, o del ultimo maquillaje en mousse que probaron. No entiendo que es el amor, (hablando en serio y dejando mi teoría abstracta de lado), supongo que es un ida y vuelta de tolerancia.
Y eso me confunde más aún cuando un hombre prefiere quedarse con la que usa una cartera de Pucca, y no con alguien con quien debatir sobre cualquier tema de la vida. Tal vez sea la poca edad (o no), el cansancio y/o la seguridad de tener encuentros sexuales asiduos, pese a las charlas que quieran comenzar sus novias/amantes/mujeres, después de haber tenido una conexión de puta madre, y que sólo el silencio puede coronarla.
Los tiempos cambiaron, es cierto. Los roles también en muchos ámbitos, pero eso no puede permitir que se pierda aquel halo de caballerosidad, que da una impronta, que tiene porte, que da seguridad, desde como camina, hasta como toma un café. Ser macho ya no es eructar, ni sacar un punzón en plena pelea cuerpo a cuerpo.
Me parece que las cosas se están confundiendo justamente, y no deberían tener miedo. Guapos eran los de antes, pero también pueden volver a existir, si tan sólo escucharan la inteligencia de una mujer, que huele rico, y no deja de ser femenina por saber lo que es un 'line', o ver Espn+.
*Texto citado del blog de Gabni
Respuesta: no podría estar más de acuerdo. Salvo en la parte en la que mencionás al fútbol. El resto se sintetiza en la tremenda metáfora que elaboramos el otro día: "Entre un bambi y un tigre, los cagones se quedan con el bambi".