
*Barcelona, el medio que -paradójicamente- mejor informa
Ejercer a diario la profesión nos lleva a detectar falencias ajenas y propias. A continuación, una selección de los clichés más básicos del periodismo.
El estado del clima no es “meterle color a la nota”.
Ejemplo: “Llovía en Buenos Aires cuando el entrevistado se acercó al lugar pautado para el encuentro”. No sirve, es barato, no nos dice nada del encuentro –a menos que sea Macri y que la ciudad se haya inundado-.
Existen dos millones de verbos declarativos además del “dijo”.
A saber: advirtió, subrayó, destacó, aclaró, explicó, analizó, refutó...
Si ponemos un verbo declarativo es imprescindible que tenga relación con la acción que intentamos marcar.
Ejemplo: “Después de un silencio prudencial, Escudero explicó: ‘no estoy de acuerdo con las políticas del Gobierno’”. Eso no es explicar.
Si elegimos un título textual tiene que tener razón de ser, evitemos los lugares comunes que alejan al lector.
“Estoy pasando por el mejor momento de mi vida”, sólo funciona cuando el entrevistado acaba de perder su empresa, su mujer lo dejó y padece una enfermedad terminal. Y, claro, si usamos ese textual y no hacemos mención a todo lo coyuntural, no nos podemos enojar cuando nos critican el “lobby”
Una básica. Las citas directas van con dos puntos y mayúsculas.
Abstenerse de usar citas mixtas si no se sienten preparados para semejante laburo gramatical.
Robar información y no citar la fuente es un DELITO.
Si sienten que sacar información de un blog es denigrante para el medio, no la saquen. No darle créditos al autor del material los convierte en el hazmerreír de la web.
La cabeza informativa en una crónica es una patada en el hígado.
Las entrevistas “pregunta-respuesta” sólo funcionan si las preguntas son muy buenas y las respuestas magistrales.
De lo contrario, dejamos en evidencia que nos importó un carajo dedicarle dos minutos al texto.
Si el entrevistado atraviesa una situación complicada y no queremos tocar el tema, evitemos la entrevista (y analicemos nuestro rol como comunicadores).
De lo contrario, no hacer mención al tema nos convertirá en los abogados del diablo.
No hay motivo que nos obligue a poner una mayúscula después de los dos puntos.
A menos que estemos frente a un sustantivo o una cita textual, claro.
El gerundio es imprescindible para marcar la simultaneidad de los hechos. SIMULTANEIDAD, no otra cosa.
Hubiera es un desiderativo, una acción que expresa deseo.
No es equivalente a un verbo de una acción concreta realizada en el pasado.
La abreviatura va entre paréntesis.
Una vez explicada sólo se usan las siglas.
El punto y coma tiene una razón de ser.
No se utiliza al azar.
Meter noticias de los anunciantes sin motivo es contraproducente.
Tanto para el medio como para el anunciante.
Sólo se entiende al lector si se lo escucha.
De nada sirve tener comentarios, estadísticas y redes sociales si no las vamos a usar.
Una cita, dentro de otra cita amerita las comillas simples.
Los meses y los días no van con mayúscula.
No somos estadounidenses.
Que 300 chicos se corten las venas y se vistan de negro no amerita que durante veinte meses se hable de la nueva “tribu urbana”.
En especial en países en donde hay chicos que sí se mueren, pero de hambre.
No publicarás textuales de las gacetillas de prensa que te manden.
Mucho menos si dicen: “Estamos muy felices con…”.
Tener el mail de alguien no es un “contacto”.
El verdadero contacto periodístico nace del conocimiento entre ambas partes.
Majul no es un estandarte del periodismo incisivo
Ni del periodismo en líneas generales
Tener un blog no te convierte en un periodista 2.0
Y mucho menos si no se actualiza desde el 2008
Acostarse con una “fuente” no es parte de un trabajo de investigación
Pero sí una forma rápida de obtenerla
No dejar hablar al entrevistado para demostrarle que vos sabés más es patético
En especial cuando el periodista no está formado
Reescribir gacetillas no es hacer periodismo
Por más consuelo que nos brinde
Internet es una gran fuente de información
Y un gran vendedor de pescado podrido no apto para vagos
No existe el periodismo sin ideología
Ni medios independientes