Necesito tomar perspectiva. Necesito frenar el reloj por un momento, disfrutar de una bocanada de paz y seguir viaje. Necesito salir con veinte minutos de anticipación para que la ciudad camine a mi ritmo y no mimetizarme en sus estructuras. Necesito que me partan la cabeza, la junten y me digan: “Acá está”.
Romper. Fracturar. Desgarrar. Eso es. Necesito chocar para volver. Necesito salir de mi eje, atravesar mis propios temores. Ubicarlos. Ir de lleno. Atravesar el muro y juntar mis restos. Necesito aprender a necesitar.
No sé si estoy. No tengo certezas. Decidí no manejar verdades. Vivo, voy, camino y eso es lo que me importa. Tambaleo entre lo que esperan de mí y lo que yo realmente quiero. Sigo buscando una respuesta a preguntas abiertas: ¿en dónde termina el ellos y arranca el yo? ¿En dónde termina el yo y arranca el nosotros?
Descarrilé, salí de la zona de confort y necesito volver a encontrarme en un nuevo espacio, con otras reglas y nuevos desafíos. ¿Quiero desafíos? No lo sé, pero sé que quiero algo.
Años atrás, él me escribió un perfil (aquí el link del texto completo). Dentro de sus líneas, planteó algo que, quizás, es el eje sustancial de mi inestabilidad. “Manu, sencillamente alguien que quiere gritar algo y cuando abre la boca para hacerlo descubre que no sabe qué es”.
Tengo que aprender a equivocarme. Esas fueron las palabras que le vomité a una amiga después de advertirle que estaba a pocos segundos de quebrar en llanto. Al final no lo hice. La sensación de ahogo se calmó con un cigarrillo y la promesa de poner en palabras lo que siento. Después de una semana de euforia, de llevarme el mundo y las normas por delante. Acá estoy. Vuelvo al refugio. Vuelvo a la escritura. Me encuentro pero con la intención de buscar despojos de lo que supe ser.
No tengo miedo. No me importan las consecuencias. Me aterra el pensar que todo es nada y pienso, deduzco, si la nada es un todo, ¿para qué perder el tiempo en formalidades? Cae el hombre muerto, pero se mantiene en pie el vivo.
No quiero un mármol que guarde mi memoria.
Cerré un ciclo. Lo logré. Conseguí todas y cada una de mis metas. Ahora es tiempo de buscar nuevos objetivos, nuevas personas, nuevos poemas, nuevas canciones, nuevos recuerdos, nuevos deseos, nuevos medios. Necesito volver a aprender.
7 comentarios:
Qué bueno que puedas pensar estas cosas enana. Brindo por tu liberación y a ver cuándo nos regalamos ese vino que nos venimos prometiendo.
Qué bueno que puedas pensar estas cosas enana. Brindo por tu liberación y a ver cuándo nos regalamos ese vino que nos venimos prometiendo.
Me puedo sumar al vinito chicos? Avisen cuando pongan fecha!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Enana de aca, enana de alla... y a mi no me dan bola!
Para vos tambien hay mimos Lula no te pongas celosa
y bueno me sumo yo y estamos todos no? O se van a juntar sin mi?
Enanaa, estas ahi? pone fecha
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